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sábado, 12 de mayo de 2018

FUENTES SOBRE NEOCOLONIALISMO, DEPENDENCIA, OPRESIÓN DE LOS AFROAMERICANOS Y LUCHA POR LOS DERECHOS CIVILES


FUENTES SOBRE NEOCOLONIALISNO Y DEPENDENCIA, DERECHOS CIVILES Y OPRESIÓN DE LOS NEGROS EN EEUU
FUENTE A: V. I. Lenin “EL SOCIALISMO Y LA GUERRA”(La actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra)
Escrito: En julio-agosto de 1915[1].
Primera publicación: En forma de libro a fines de 1915 por la Redacción del periódico Sotsial-Demokrat, Ginebra.
Fuente: V. I. Lenin, Tres artículos de Lenin sobre la guerra y la paz. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras, 1976.
Preparado para el MIA: Por Juan Fajardo, diciembre de 2000. Extraído de: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1915sogu.htm
La guerra actual es una guerra imperialista
Casi todo el mundo reconoce que la guerra actual es una guerra imperialista, pero en la mayor parte de los casos se tergiversa esta idea, ya sea aplicándola a una de las partes o bien dando a entender que, pese a todo, esta guerra podría tener un carácter burgués progresista, de liberación nacional. El imperialismo es la fase superior del desarrollo del capitalismo, fase a la que sólo ha llegado en el siglo XX. El capitalismo comenzó a sentirse limitado dentro del marco de los viejos Estados nacionales, sin la formación de los cuales no habría podido derrocar al feudalismo. El capitalismo ha llevado la concentración a tal punto, que ramas enteras de la industria se encuentran en manos de asociaciones patronales, trusts, corporaciones de capitalistas multimillonarios, y casi todo el globo terrestre está repartido entre estos "potentados del capital", bien en forma de colonias o bien envolviendo a los países extranjeros en las tupidas redes de la explotación financiera. La libertad de comercio y la libre competencia han sido sustituidas por la tendencia al monopolio, a la conquista de tierras para realizar en ellas inversiones de capital y llevarse sus materias primas, etc. De liberador de naciones, como lo fue en su lucha contra el feudalismo, el capitalismo se ha convertido, en su fase imperialista, en el más grande opresor de naciones. El capitalismo, progresista en otros tiempos, se ha vuelto reaccionario; ha desarrollado las fuerzas productivas a tal extremo, que a la humanidad no le queda otro camino que pasar al socialismo, o bien sufrir durante años, e incluso durante decenios, la lucha armada de las "grandes" potencias por el mantenimiento artificial del capitalismo mediante las colonias, los monopolios, los privilegios y todo género de la opresión nacional.
FUENTE B: Mensaje anual del presidente Theodore Roosevelt al Congreso, Washington, 6 de diciembre de 1904, en Commager (ed.), ya citado, vol. 11, pp. 33-34. Versión en español en Brockway (ed.),
Documentos básicos de la política exterior de los Estados Unidos, pp.73-75.

"Lo único que desea este país (los Estados Unidos) es que los países vecinos tengan estabilidad, orden y prosperidad. Todo país cuyo pueblo se conduzca bien, puede contar con nuestra cálida amistad. Si una nación demuestra que sabe proceder con razonable eficiencia y decencia en cuestiones sociales y políticas, si mantiene el orden y cumple con sus obligaciones, no debe temer ninguna interferencia por parte de los Estados Unidos. Los desaciertos crónicos o la impotencia que conduzcan a un debilitamiento general de los nexos de la sociedad civilizada, pueden requerir, tanto en América como en otra partes, la intervención de alguna nación civilizada, y en el hemisferio occidental la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina Monroe podría obligar a los Estados Unidos, aunque con renuencia, en los casos de tales desaciertos o impotencias, al ejercicio de un poder de policía internacional"
FUENTE C: Discursos de Jules Ferry, en Duroselle, Jean Baptiste. Europa de 1815 hasta nuestros días, Barcelona, Labor, 1975. Extraído de: http://carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar/carpeta-1/fuentes/el-imperialismo/fuente-1-el-discurso-imperialista
“La política colonial se impone en primer lugar en las naciones que deben recurrir a la emigración, ya por ser pobre su población, ya por ser excesiva.
Pero también se impone en las que tienen o bien superabundancia de capitales o bien excedente de productos; esta es la forma moderna actual más extendida y más fecunda. Francia, que siempre ha estado sobrante de capitales y ha exportado cantidades considerables de él al extranjero [...] tiene particular interés en considerar la cuestión colonial bajo este punto de vista [...]. Pero hay otro aspecto de esta cuestión mucho más importante: la cuestión colonial es, para países como el nuestro, dedicados, por la naturaleza misma de su industria, a una gran exportación, el problema mismo de los mercados. Allí donde se tenga predominio político, se tendrá también predominio de los productos, predominio económico.
¿Dejarán que otros que no seamos nosotros se establezcan en Túnez, que otros que no seamos nosotros se sitúen en la desembocadura del río Rojo [...], que otros que no seamos nosotros se disputen las regiones del África ecuatorial? [...]. En esta Europa nuestra, en esta competencia de tantos rivales que crecen a nuestro alrededor [...] la política de recogimiento o de abstención no es otra cosa que el camino de la decadencia”.

FUENTE D:
Extraído: https://institutocaeg.com/balcanes-historia-y-politica/

FUENTE E: Howard Zinn,”La otra historia de EEUU”
Un capitán de la armada de los Estados Unidos, A.T. Mahan, un popular propagandista del expansionismo, influyó enormemente a Theodore Roosevelt y a otros dirigentes americanos. Decía Mahan que los países con los mayores ejércitos heredarían la Tierra:
"Ahora, los americanos deben empezar a mirar al exterior". El senador de Massachusetts, Henry Cabot Lodge, escribió en un artículo para una revista: Por el bien de nuestra supremacía comercial en el Pacífico, deberíamos controlar las Islas Hawai y, cuando se construya el canal de Nicaragua, la isla de Cuba pasará a ser una necesidad. Las grandes naciones están absorbiendo rápidamente, para su expansión futura y para su defensa en el presente, todos los lugares baldíos de la Tierra. Es un movimiento que contribuye a la civilización y al avance de la raza. Siendo como es una de las grandes naciones del mundo, Estados Unidos no debe salirse de esa línea.
En la víspera de la guerra entre Estados Unidos y España, un editorial del Washington Post decía:
Parece que nos ha llegado una nueva conciencia –la conciencia de fuerza- y, con ella, un nuevo apetito, el ansia de mostrar nuestra fuerza. El sabor del Imperio esta en la boca de la gente, aunque en la jungla haya sabor a sangre.
Ese sabor en la boca de la gente ¿era por un ansia instintiva de agresión o por un urgente egoísmo? ¿O era un gusto (si de verdad existía) creado, alentado, anunciado y exagerado por la prensa millonaria, el ejército, el gobierno y los intelectuales aduladores de la época? John Burgess, experto en ciencias políticas de la Universidad de Columbia, decía que las razas teutonas y anglosajonas estaban "especialmente dotadas con la capacidad para establecer estados nacionales… se les confió la misión de liderar la civilización política del mundo moderno".
Varios años antes de que saliera elegido presidente, William McKinley dijo "Necesitamos un mercado extranjero para nuestros excedentes". A comienzos de 1897, el senador de Indiana Albert Beveridge declaró "Las industrias americanas están fabricando más de lo que el pueblo americano puede utilizar, las tierras americanas están produciendo más de lo que pueden consumir. El destino ha marcado nuestra política, el comercio mundial debe ser nuestro y lo será".

FUENTE F:


"El hombre detrás del huevo" es el título de esta caricatura publicada en el New York Times en 1903. Dibujada por Drak.e muestra a Phillipe Bunau Varilla que lleva bajo su brazo las acciones de la Panamá Canal Co. y la oferta de venta a los Estados Unidos por $40.000.000. Con la vela "Intriga" calienta el huevo Colombia y nace el polluelo "República de Panamá" que en su piquito lleva un documento titulado "Con todas nuestras fuerzas concesión a los Estados Unidos para construir el canal" y en la pata derecha las credenciales de Bunau Varilla como Ministro de Panamá ante los Estados Unidos. A la derecha, el Presidente Roosevelt con traje militar (Rough Rider), sonriente, se dispone a recibir los documentos mientras su mano izquierda esconde detrás de su cuerpo la pala para construir el canal. La caricatura es una magnífica síntesis de todo el proceso de independencia de Panamá, proceso que más de algún historiador ha calificado como conspiración.

FUENTE G: Pierre Renouvin, “La crisis europea y la Primera Guerra Mundial (1904-1918)”.
“Los Estados Unidos no buscan anexiones territoriales, aunque el resultado final pueda ser equivalente. La originalidad del imperialismo americano consiste precisamente en sustituir los procedimientos de conquista por una forma de actuación más sutil: la diplomacia del dólar. Los Estados Unidos tratan de establecer, en los pequeños Estados americanos, su influencia financiera. El tesoro o la banca conceden préstamos a los gobiernos de dichos Estados para ayudarlas a organizar una administración, a restablecer una moneda estable o a realizar obras públicas que sean de utilidad para la vida económica. Los capitalistas hacen inversiones en los negocios privados. En estas repúblicas donde los disturbios internos son casi constantes, el pago de los intereses de la deuda pública y la seguridad de las inversiones no tardan mucho en verse comprometidas. Entonces el gobierno de Washington interviene para proteger los intereses de los prestamistas.
Pero no se detiene ahí. Aprovecha estos disturbios para intervenir en la política interior de las repúblicas, bien sea a través de la concesión o la negativa de créditos, bien por la presión diplomática, o incluso por las armas. Cuando uno de esos gobiernos se ve amenazado por una insurrección, los Estados Unidos pueden conseguir fácilmente que fracase o sea un éxito el motín, pues para detener la rebelión, no tienen más que advertir a los cabecillas de que en caso de que lleguen al poder, no podrán contar con la concesión de créditos. De hecho, si los Estados Unidos están satisfechos del gobierno en vigor, lo protegen; si ese gobierno no es dócil, lo abandonan a su suerte."

FUENTE H: Sir Cecil Rhodes. Carta al periodista Stead. 1895.
“Estaba ayer en el East End (zona de Londres situada al Este) y asistí a una reunión de parados. Escuché fuertes discusiones. No se oía mas que un grito: "pan, pan". Cuando regresé a mi casa me sentí todavía más convencido de la importancia del imperialismo. Para salvar a los cuarenta millones de habitantes del Reino Unido de una mortífera guerra civil, nosotros, los colonizadores, debemos conquistar nuevas tierras para instalar en ellas el excedente de nuestra población y encontrar nuevas salidas a los productos de nuestras fábricas”.

FUENTE I:  Joseph Chamberlain al frente del Miisterio de Colonias británico, en 1895.
 “Es la británica la más grande de las razas dominantes que el mundo ha conocido y, por consiguiente, el poder determinante en la historia de la civilización universal. Y no puede cumplir su misión, que es crear el progreso de la cultura humana, si no es merced a la expansión de la dominación inglesa. El espíritu del país tendrá fuerzas para cumplir esta misión que nos ha impuesto la Historia y nuestro carácter nacional. [...] El Imperio británico, firmemente unido, y los Estados Unidos deben juntos asegurar la paz del mundo y asumir la pesada responsabilidad de educar para la civilización a los pueblos retrasados”.

FUENTE J:  Booker T. Washington, Discurso de compromiso de 1895 en Atlanta. Fuente: Louis R. Harlan, ed., The Booker T. Washington Papers, Vol. 3, (Urbana: University of Illinois Press, 1974), 583–587.
“Para los de la raza blanca que consideran la llegada de los de origen extranjero y la lengua y los hábitos extraños para la prosperidad del Sur, si tuviera permiso, repetiría lo que le digo a mi propia raza: "Arroja tu cubo donde estás". "Arrojadlo entre los ocho millones de negros cuyos hábitos conoces, cuya fidelidad y amor has probado en los días en que demostró ser traicionero significaba la ruina de tus fogonazos. Arroja tu cubo entre estas personas que, sin huelgas y sin guerras laborales, labraron tus campos, limpiaron tus bosques, construyeron tus ferrocarriles y ciudades, y trajeron tesoros de las entrañas de la tierra, y ayudaron a hacer posible esta magnífica representación del progreso del sur Arrojando tu cubo entre mi gente, ayudándolos y alentándolos mientras lo haces por estos motivos, y a la educación de cabeza, mano y corazón, encontrarás que comprarán tu tierra sobrante, harán florecer los lugares de desechos en tus campos y dirige tus fábricas. Al hacer esto, puede estar seguro de que en el futuro, como en el pasado, usted y sus familias estarán rodeados de las personas más pacientes, fieles, respetuosas de la ley e incondicionales que el mundo haya visto. Como hemos demostrado nuestra lealtad hacia ti en el pasado, en amamantar a tus hijos, vigilar el lecho de enfermo de tus padres y madres y, a menudo, seguirlos con los ojos llenos de lágrimas hacia sus tumbas, en el futuro, en nuestro humilde De esta manera, te apoyaremos con una devoción que ningún extranjero puede acercarse, listo para dar nuestras vidas, si es necesario, en defensa tuya, entrelazando nuestra vida industrial, comercial, civil y religiosa con la tuya de una manera que hacer que los intereses de ambas razas sean uno. En todas las cosas que son puramente sociales podemos estar tan separados como los dedos, pero uno como la mano en todas las cosas esenciales para el progreso mutuo”.

FUENTE K: Du Bois, "Strivings of the Negro People", 1897
"Entre yo y el otro mundo existe siempre una pregunta sin respuesta: ... ¿Cómo se siente ser un problema? ... Uno nunca siente su dualidad,—un estadounidense, un negro; dos almas, dos pensamientos, dos luchas irreconciliables; dos ideales beligerantes en un cuerpo oscuro, al cual le previene desgarrarse solamente su terca fuerza....Él no africanizará a los Estados Unidos, porque este tiene mucho que enseñar al mundo y África. Él no blanqueará su alma negra en un mar de americanismo blanco, porque sabe que la sangre negra tiene un mensaje para el mundo. Él simplemente quiere hacer posible que un hombre sea negro y estadounidense, sin ser maldecido y escupido por sus semejantes, sin tener las puertas de las oportunidades cerradas bruscamente en su cara."

FUENTE L: Du Bois, Discurso en la Cuarta Conferencia del Niágara, 1908
 "Una vez nos dijeron: sean dignos y aptos y los caminos estarán abiertos. Hoy en día las vías de avance en el ejército, la marina y la administración pública e incluso en los negocios y la vida profesional, están continuamente cerradas a los candidatos negros de probada idoneidad, simplemente por la excusa gastada de la raza y el color."

“En 1897, dos años después del "Discurso de Atlanta" de Booker T. Washington, Du Bois escribió: "Queremos ser estadounidenses, estadounidenses plenos, con todos los derechos de los ciudadanos estadounidenses". Imaginaba la creación de un grupo élite de líderes negros educados, "The Talented Décimo", que lideraría a los afroamericanos para garantizar la igualdad de derechos y estándares económicos más elevados.
Du Bois atacó la aceptación de Washington de la segregación racial, argumentando que esto solo alentaba a los blancos a negar a los afroamericanos el derecho al voto y socavar el orgullo negro y el progreso. Du Bois también criticó el enfoque de Tuskegee de Washington como un intento "de educar a niños y niñas negros simplemente como sirvientes y subordinados"”.

FUENTE M: Howard Zinn, “La otra Historia de los Estados Unidos. Desde 1492 hasta el presente”.
Es un historiador social estadounidense. Sus planteamientos incorporaron ideas procedentes del marxismo, el anarquismo y el socialismo. Desde la década de 1960, fue un referente de los derechos civiles y el movimiento antibélico en los Estados Unidos.2 Es el autor de más de 20 libros, incluyendo A People's History of the United States (editada en español como La otra historia de los Estados Unidos3) y Declarations of Independence.

“En 1897, Theodore Roosevelt escribía a un amigo "En estricta confidencia, agradecería casi cualquier guerra, pues creo que este país necesita una".
En 1890, el año de la masacre de Wounded Knee, la Oficina del Censo declaró oficialmente que la frontera interna se había cerrado. El sistema de beneficios, con su tendencia natural a la expansión, ya había empezado a mirar a ultramar. La severa depresión que comenzó en 1893 fortaleció una idea que se estaba desarrollando en la élite política y financiera del país: que los mercados extranjeros para las mercancías americanas aliviarían el problema del bajo consumo del país y evitarían las crisis económicas que produjo la lucha de clases en la década de 1890.
Así pues, una aventura en el extranjero, ¿no desviaría parte de la energía rebelde encauzada en las huelgas y en los movimientos de protesta hacia un enemigo externo? ¿No uniría a la gente con el gobierno y con las fuerzas armadas, en vez de ir contra ellos?
Probablemente, esto no era un plan consciente para la mayor parte de la élite, sino un desarrollo natural de las similares formas de actuar del capitalismo y el nacionalismo”.



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